¡Socorro, mi currículum está vacío! Cómo redactar tu primer CV

  • July 2, 2019

Ha llegado el momento de buscar tus primeras prácticas o tu primer empleo, lo que implica pasar por la etapa crucial de redactar un currículum pero, ¿cómo hacerlo cuando no se tiene experiencia? Tranquilo, te mostramos cómo sacar a relucir tus cualidades para atraer la atención de las empresas. Si quieres aprender a redactar un buen currículum, sigue estos pasos esenciales.

1. Ponle un título

Se trata de una práctica muy extendida en otros países europeos y puede serte muy útil tanto si estás enviando una candidatura espontánea como si respondes a una oferta, con el título del puesto indicado en la ficha descriptiva en este caso: “Gestor de proyectos digitales”, “Asistente comercial”, etc.

2. Ilústralo con una foto

Elige una foto tuya reciente que guarde parecido con la realidad, con un fondo neutro y en la que sonrías y lleves la ropa adecuada.

3. Reserva un apartado para tu información de contacto

Junto a tu foto, deberían aparecer tus datos completos: nombre, apellidos, dirección, correo electrónico, teléfono, y carné de conducir, si lo tienes. Asegúrate de que tu dirección de correo electrónico tiene un aspecto profesional, preferentemente del estilo nombre.apellidos@gmail.com.

4. Incluye una pequeña descripción

¿Cómo redactar un currículum desde cero? Antes de entrar en detalles sobre tu experiencia profesional, incluye una introducción en la que te describas en dos o tres líneas, sin olvidar el puesto al que aspiras. “En la actualidad me encuentro en xxx, lo que más me apasiona es xxx y estoy buscando xxx”.

De la misma forma que el encabezado de un artículo, esta pequeña descripción facilitará la lectura al entrevistador, para que en pocos segundos sepa si merece la pena seguir conociéndote. Además, de esta forma solo recibirás propuestas de trabajo que coincidan con tu perfil.

5. Describe tu formación

Si tu carrera profesional aún está despegando, lo mejor es comenzar por describir tu formación. Empieza mencionando el diploma más reciente: año de obtención, institución y nota. También puedes indicar el título de tu tesis o de un proyecto a largo plazo en el que hayas participado. Si durante tus estudios participaste en trabajos de grupo de los que estés orgulloso y consideres que pueden ser relevantes para el puesto, podrías agruparlos en un book y enviarlo junto con tu currículum.

6. Describe tu experiencia

Que no hayas trabajado nunca no quiere decir que no puedas incluir nada en la sección “Experiencia profesional”. Aquí te mostramos cómo redactar este apartado de tu currículum:

  • Da preferencia a tus primeras prácticas indicando las tareas que se te hayan confiado y, sobre todo, lo que has aprendido y las habilidades que has desarrollado gracias a ellas. Por ejemplo: “Mayo 2014 - Septiembre 2014: Empresa XX. Gestor de proyectos digitales en prácticas - Benchmarking, participación en el diseño de sitios web y aplicaciones para los clientes X e Y, gestión autónoma de la relación con los proveedores”.
  • Destaca el trabajo comunitario. Si has trabajado como voluntario en una asociación, indica la importancia que ha tenido para ti el proyecto y qué te ha aportado. Por ejemplo: “Septiembre 2014 - Agosto 2015: Secretario general de la asociación XX. Asociación compuesta por 50 miembros, creada en 1999, con un presupuesto de 10.000 euros anuales destinados a la organización de conciertos. Organización de eventos de más de 200 personas, gestión de equipos, búsqueda de subvenciones”.
  • Incluye los pequeños trabajos que hayas tenido, siempre y cuando puedas demostrar que te han aportado alguna de las competencias profesionales que se solicitan para el puesto que buscas. Todo aquello que pueda demostrar tu iniciativa, tu autonomía o tu capacidad de adaptación es bienvenido en tu currículum. Por ejemplo: “Junio – Septiembre 2015: Dependienta en la tienda X. Atención al cliente, gestión de existencias. Amplia comprensión del sector de ventas”.

Para cada una de estas experiencias, indica las fechas de inicio y fin y añade entre paréntesis la duración total, ya que esto facilitará al entrevistador una lectura rápida de tu currículum. A continuación, indica el título de tu puesto y el nombre de la empresa, en una misma línea. Por último, enumera las tareas que se te confiaron y las competencias adquiridas.

7. Menciona las herramientas que dominas

Si posees un buen dominio de herramientas que tengan relación con el trabajo que buscas, ahora es el momento de enumerarlas. Software contable, de diseño gráfico, de coordinación de proyectos, redes sociales, programación web… Incluye primero los programas estándar como Power Point, Word o Excel y después añade las herramientas específicas de tu profesión.

8. Indica los idiomas que hablas

Menciona únicamente aquellos idiomas en los que tengas un buen nivel y precísalo: idioma materno, bilingüe, hablado con fluidez… Si hablas un idioma poco usual, destácalo, ya que es una cualidad que podría distinguirte de los demás.

9. Describe tus intereses

En este apartado, intenta llamar la atención del entrevistador con un título menos explícito que “Intereses”, quizás algo como “Además…”, por poner un ejemplo. Puesto que tu experiencia profesional no te hará destacar entre la multitud, apuesta por tu personalidad para hacerte notar. Muestra tus habilidades a través de tus aficiones: proactividad, espíritu de lucha, reactividad, sociabilidad. El trío “lectura, cine, deporte” está demasiado visto: si practicas un deporte de competición o en equipo, indícalo; si eres un auténtico cinéfilo, precisa qué tipo de películas te gustan; si te apasiona una actividad original, no te cortes en mencionarla; y si viajar es tu razón de ser, menciona los países que has visitado. Elige las aficiones que dominas lo suficiente como para poder hablar de ellas durante más de cinco minutos en caso de que el entrevistador muestre su interés.

10. No olvides mencionar las redes sociales en las que estés presente

Ilustra el pie de página de tu currículum con pictogramas de las redes sociales en las que poseas una cuenta pública y donde subas contenido que pueda interesar a la empresa. Por ejemplo, incluye el logotipo de Twitter si utilizas la plataforma para buscar oportunidades laborales, el de LinkedIn si posees un perfil con tu currículum y publicas con frecuencia artículos relacionados con tu sector, o el de Instagram si tu cuenta ilustra tus aficiones, gustos y pasiones.

Y por último, asegúrate de algo esencial: que tu identidad en línea sea impecable, pues puede que la empresa te acabe buscando en Google. Tu identidad en línea es una prolongación de tu currículum. Si posees un perfil en Linkedin que te haya servido para redactar tu currículum, o una cuenta de Twitter relacionada con tu actividad profesional, incluye los enlaces en tu currículum de forma que se pueda acceder a ellos con un solo clic (y no te olvides de comprobar que la privacidad de tus cuentas de Facebook e Instagram está bien configurada).

Traducido por Rocío Pérez

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Ingrid

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