Sueño con el trabajo, ¿debería preocuparme?

  • May 31, 2019

Entras en la oficina, le miras directamente a los ojos y le dices todo lo que piensas sobre su manera de dirigir. Después, te montas en tu unicornio y sales volando, triunfante, por la ventana. Lamentablemente, este hermoso momento de gloria solo ha sido (sin duda alguna) un sueño. Pero no eres el único: las horas extra bajo las sábanas son muy habituales entre los empleados. ¿Soñar que llegas tarde o vas al trabajo en pijama es una mala señal? ¿Debería preocuparte que tus colegas, jefe o clientes aparezcan regularmente en tus sueños? Te explicamos todo lo que necesitas saber sobre el significado de los sueños de trabajo.

¿Es normal soñar con el trabajo?

Las actividades profesionales ocupan una parte considerable de nuestro día. Por lo tanto, es natural que soñemos con situaciones laborales durante la noche. Los sueños nos preparan para enfrentarnos situaciones determinadas y liberar tensión. Elsa Andron, psicóloga organizacional y clínica, explica este fenómeno: “Soñamos más con el trabajo cuando estamos más cansados o preocupados por una situación o tarea que debemos realizar. Acostumbramos a explorar distintos escenarios (casi siempre negativos). Esto, inconscientemente, nos permite prepararnos y evitar que, en la vida real, ocurran”. Al hacer una simulación de las posibles amenazas, el sueño prepara a nuestro cerebro para evitar o resolver rápidamente un problema.

Cuando estamos dormidos, el cerebro está libre de todas las reglas y convenciones, derriba barreras y nos permite reflexionar de otra manera. Según Robert Stickgold, la mezcla de preocupaciones actuales, nuevas experiencias y sucesos pasados tiene por objetivo estimular la creatividad. Al yuxtaponer situaciones y respuestas que, aparentemente, no tienen ninguna relación, el cerebro descubre nuevas posibilidades y se alimenta de esta “cuasi-experiencia”. Algunos descubrimientos y obras son el resultado de sueños particularmente alocados: así fue como Giuseppe Tartini compuso la sonata El trino del Diablo, Gerolamo Cardano resolvió la ecuación de tercer grado y Jean de La Fontaine escribió la fábula Los dos pichones.

¿Cuándo deberíamos preocuparnos por soñar con el trabajo?

El sueño forma parte de un proceso complejo que permite coger distancia y analizar nuestra relación con el trabajo. Así pues, revela, literal o metafóricamente, lo que nos atormenta durante el día. Sin embargo, a veces el sueño puede exceder su papel natural de catalizador y reflejar un auténtico sufrimiento.

Muchas personas tienen pesadillas causadas por el trabajo que pueden ser síntoma de tensión importante, en especial si se repiten con frecuencia: “Si los sueños causan malestar y se vuelven recurrentes, es importante preguntarnos de qué intentan alertarnos. A menudo, un sueño recurrente señala una situación de la vida real en la que nos sentimos engañados o atrapados”, explica Elsa Andron. Cuando la oficina aparece en nuestros sueños con demasiada frecuencia, es un mensaje de nuestro cerebro para decirnos que debemos relajarnos.

“Si soñamos demasiado con el trabajo, esto puede indicar una falta de equilibrio entre la vida profesional y personal, así como una dificultad de desconectarnos del entorno profesional, que se refleja durante el sueño. Es importante escuchar estas señales y pedir ayuda o tomarnos un poco de tiempo para nosotros mismos”, aconseja Elsa Andron.

¿Cuáles son los sueños más comunes sobre el trabajo?

En los años 50, un equipo de científicos creó un “banco de sueños” para que las personas registraran sus historias nocturnas. Se compartieron más de 70.000 sueños, lo que le permitió a los especialistas analizar su recurrencia según el país, sexo y hasta profesión. ¿Cuáles son los sueños más comunes y cómo podemos interpretarlos?

Soñar que te sientes impotente o fracasas

Perder la compostura en una reunión, olvidar un documento importante o hasta perder la voz durante una presentación profesional son algunas de las aventuras nocturnas más clásicas. ¿Se trata de premoniciones? No, todo lo contrario: según un estudio de Isabelle Arnulf, neuróloga y directora de la unidad de trastornos del sueño del hospital francés Pitié-Salpêtrière, los estudiantes que sueñan con fracasar en un examen obtienen mejores resultados que los demás. La pesadilla funciona, por lo tanto, con el mecanismo cognitivo que el sueño: nos prepara para enfrentar o evitar una amenaza antes de que se manifieste en la vida real.

Soñar que estás desnudo(a) en el trabajo

Llegas tranquilamente a la oficina cuando, de pronto, te das cuenta de que has olvidado ponerte el pantalón (o la ropa interior). “Este sueño, que a menudo provoca mucha ansiedad, puede indicar que el soñador se ‘desnudó’ simbólicamente en el trabajo en la vida real, al confiar o compartir algún detalle de su vida privada, y que no obtuvo la reacción del entorno profesional que se esperaba. Representa la vergüenza que sentimos cuando nos desnudamos sin resultados positivos”, explica Elsa Andron.

Hay muchos otros ejemplos, como soñar con tu jefe, que renuncias a tu trabajo, etc. En conclusión, soñar con el trabajo es un proceso natural que sirve para liberar tensiones, prepararnos ante situaciones imprevistas e internalizar información. Siempre y cuando los sueños no se vuelvan muy negativos o recurrentes, podemos considerarlos como una válvula de escape natural y saludable. Así que móntate otra vez en tu unicornio y aprovecha un cerebro sin límites para dejar que tu inconsciente se exprese.

Traducido por Andreína Gil Cabrera

¡Sigue a Welcome to the Jungle en Facebook y abónate a nuestra newsletter para recibir nuestros mejores artículos!

Marlène Moreira

  • Compartir en Facebook
  • Compartir en Twitter
  • Compartir en LinkedIn

Descubrir más

Los últimos artículos

¡Síguenos!

¿Buscas respuestas? Recibe tu dosis de inspiración semanal y las ultimas tribus de la jungla.

Y en nuestras redes sociales: